

Aprende a procesar emociones, evitar acumulación y conectar profundamente contigo mismo para saber que necesitas en vez de porno
No podía luchar contra el impulso de ver porno. Estaba atrapado en un ciclo sin fin.
Cuando probé ROA, cambió todo.
Cuando respiro e identifico el impulso y la mentira en mi cabeza, me siento libre del porno. El enemigo pensó que me tenía. Pensó que podía controlar esta área de mi vida.
Pero Dios me llevó con Drew, y gracias a todo ese proceso… ¡ahora soy un hombre libre!
A veces, la lucha contra el porno puede parecer enorme, pero cada día, cada minuto, cada segundo —con el tiempo y trabajo intencional— disminuye, y tú serás victorioso.

Me sentía victima de mi propio cuerpo. Pensaba que era indomable.
A veces me detonaba algo y sentía que no había nada que pudiera hacer al respecto.
Llevé este problema con Drew. Después de facilitar trabajo con mi niño interior, él me enseñó BOA.
Resulta que lo que realmente necesitaba… era respirar.
Después de eso, me detone en el supermercado una o dos veces. Normalmente, habría corrido al baño a masturbarme porque creía que no había forma de detenerlo.
Pero al tomar respiraciones profundas, pronto pude sentir cómo los impulsos disminuían. Fue un antes y un después.
BOA me da el tiempo para pensar a través de mis detonantes sin ser vencido por una recaída.
Me siento empoderado y responsable de lo que hago con mi cuerpo, sin importar cómo me siento.

